martes, 7 de julio de 2009

La continuación de la saga de L. J. Smith, tomos 2 y 3: Conflicto y Furia

Ya a mediados del año 2008 reseñé Despertar, la primera parte de la saga de Lisa Jane Smith, serie conocida en español con el equívoco título de Crónicas Vampíricas, lo que se me ocurre una elección nada inocente de la editorial, que intenta traer a la memoria las exitosas novelas para adultos de la mítica Anne Rice. Ténganse en cuenta también que la frase elegida no es la más fiel de las traducciones de Vampires Diaries (no “Chronicles”) que parece tener que ver con el diario íntimo que la joven Elena escribe a lo largo de las novelas y que por cierto causa más de un problema.

Sin embargo, más allá de las relaciones -veladas o no- entre ambas autoras norteamericanas, como he dicho en otra ocasión debe admitírsele a Smith ser la pionera no reconocida de las sagas románticas juveniles de corte fantástico vampírico, aunque no deba por eso elevarse el mérito de sus novelas.

¿Por qué? Porque luego de haber leído tres de sus libros, me he quedado bastante insatisfecha. Supongo que también por influencia de lecturas que han marcado un hito en el romance vampírico actual para adolescentes (y muchos que no los somos y lo disfrutamos), en las cuales una se esfuerza denodadamente por hallar debilidades en la trama o una pobre construcción de los personajes, e incluso algún atisbo de ñoñería o culsilería. Y estos son los casos para mí inequívocos (y mis súper-preferidas ficciones, qué duda cabe ya) de las novelas de Stephenie Meyer o Claudia Gray, e incluso debo reconocerle un puesto bien elevado a la saga de las Cast (madre e hija).

Entonces… ¿qué me pasa con las novelas de L. J. Smith?

Sencillamente que me aburren, me arrastro sin pena ni gloria por una trama insulsa y bobalicona, en la que los personajes no dejan de cometer infinidad de los más pueriles errores que se necesiten para causar toda clase de malentendidos y conflictos que estiran la trama de modo inenarrable.

Así las cosas, debo agregar que, si la elaboración de la intriga dilata hasta el infinito algo que hubiera podido liquidarse en muchas -muchísimas- menos páginas; los personajes son endebles, chatos, sin profundidad: malos de pacotilla, buenos de caramelo, y nada en el medio. Llega un momento en que el lector tiene ganas de entrar al mundo ficcional y arrearles algo por la cabeza a semejantes pasmarotes que una y otra vez actúan irracionalmente, ilógicamente, estúpidamente, y no escarmientan cuando las cosas les salen mal o se les dan vuelta.

Las cosas (increíblemente) mejoran en el tomo 3, lo que no deja de molestarme pues creo que si en vez de hacer tres libros Smith hubiera hecho uno solo, la cosa podría haber sido más llevadera. Y no quise ni echar una ojeada al consabido primer capítulo del cuarto título que la editorial incluye al final del tomo pues consideré que ya había tenido más que suficiente. Tal y como se dieron las cosas, allí debiera haber cerrado definitivamente la historia, lo que sé que es una ilusión pues la serie en inglés sigue y sigue. Y no en el buen sentido del camino tolkieniano de la canción hobbit.

Más allá de esto, la mencionada mejora, tampoco es para tirar fuegos de artificio, pues la vuelta de tuerca que le da a la historia es tan tonta que me desilusionó igualmente, resumiendo: malos no había ninguno más que aquella que supimos desde el inicio, pues eran todos y cada uno más buenos que el Quaker, y para finiquitar la cosa se sacan de la galera unos cuantos sucesos sobrenaturales (fantasma incluido) que dan ganas de agarrarse una pataleta.

Sin embargo, creo que lo que más me ofende como lectora es la banalidad del romance, la superficialidad melosa, cursi y poco creíble con la que relata la historia de amor de los protagonistas, que podría haber sido precisamente una epopeya gloriosa al estilo Bella y Edward. Y esto creo que obedece, ni más ni menos, que a falta de talento, que se ve abundantemente ilustrado en las frases hechas de novela rosa barata y mal escrita que tan prolíficamente atiborran las páginas.

No me explayaré en el argumento que ya está básicamente ilustrado en mi reseña anterior, mucho no avanza la cosa.

Quién sabe... a lo mejor a la serie televisiva que está en marcha le agregan algún condimento interesante, que me quite el mal sabor.

7 comentarios:

Betta Real dijo...

¡¡Oh mi dios!! que bueno es leer tu opinión acerca de esta saga que estuve a nada de adquirir, me llamaba mucho la atención pero con esto creo que la pediré prestada para darle una hojeada, de no gustarme me evitaré el coraje de haber gastado mi dinero en un libro que provocaría la caída de mi cabellos. Jajaja.

Saludos.

Gabriela Monzón dijo...

JAJAJA
Creo que soy mala como una bruja mala cuando un libro me desilusiona.
Conste que toda crítica es subjetiva, siempre siempre... y que a cada uno los libros le pueden producir cosas distintas, pero en fin, me salió del alma, me encantará que me cuentes qué te pasa luego cuando lo pidas prestado y le des una ojeada
Besos
Gaby

Elwen dijo...

Reseñé estos a principio de año y estoy totalmente de acuerdo contigo. Ya verás que ahora vendrán las críticas de aquellos que defienden la saga y que además creen a pies juntillas que Crepúsculo es un plagio de esta (lo he vivido). Me alegro haber encontrado tu opinión afin.

Aún tengo pendiente la lectura del cuarto libro, sí pienso leerlo solo para poner una reseña maliciosa en mi blog xDDDD

· Alba · dijo...

A tus pies ;)
Sin ninguna duda se puede decir que esta es una señora reseña, Gaby: perfecta, trabajada, madura, razonada, certera, afilada...
Perfect, perfect ^3^
A ver qué dice Elwen cuando te lea xDD
Un besote!!!

PD: Quiero leer Vamps de Morganville ya ^O^!!!

Big Beggar dijo...

Hola. me ha parecido muy interesante tu Blog. Te invito a que conozcas el mio. Lo acabo de crear, y me gustaría que me dieras tu opinión.
www.beggarsplace.blogspot.com
Un saludo.
The Big Beggar.

Alexandra dijo...

Mmmm qué caray! A mí me parecieron mejores que la saga de Meyer, claro que a pesar de que la receta de vampiros enamorados de humanos ya está más que sabida de memoria.

Con la pena, se que habrá más de uno molesto por esto, no es que piense que Crepúsculo sea un plagio, pero reconozco que hay mucha similitud. De ninguna manera alabaré a L.J. Smith y mucho menos a Meyer,en realidad me parece una pérdida de tiempo la comparación entre éste par de autoras. Ninguna de las dos me parece genial... Mi muy personal punto de vista, aclaro.

Quizás en un futuro, en el que el mercado literario no esté tan saturado de éste producto (vampiros-humanos enamorados), pueda surgir, lo que en verdad sea una historia original y sobre todo, buena de éste género.

En fin, nuevamente espero no herir susceptibilidades y bueno, con la confianza de que vendrá algo mejor, pronto!! jeje.

Salu2.

Anness dijo...

Encontrar esta reseña me ha supuesto un enorme alivio, no soy la única a la que no le ha gustado para nada el libro.
Leo mucho, pero mucho;sólo he abandonado tres libros y uno de ellos fue el primero de esta saga...
Estoy totalmente de acuerdo contigo y es que me da una rabia ver el libro en la estantería(junto al segundo, que compré al mismo tiempo pensando que me engancharía)...con ese dinero podría haberme comprado Pasión India.
Un saludo