martes, 6 de noviembre de 2012

Yazmín, una fan de Harry, me entrevista...


 Yazmín es una voraz lectora adolescente. Pero además es una fanática de Harry Potter, de El señor de los anillos y de otras tantas historias que a mí también me apasionan. Y por si fuera poco es mi alumna e hija de otra gran lectora -Zulma- una compañera de estudios del Profesorado con quien hemos compartido momentos memorables.
Y sumado a todo eso, me solicitó si podía responder algunas preguntas en un reportaje vía mail para un trabajo de investigación que está haciendo. Esto resultó de su consulta. 
Me encantó poder contar estas cosas, ahora las compartimos con uds.
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¿Como educadora y lectora, qué crees que es lo que lleva a los jóvenes y adultos a interesarse por Harry Potter?

Creo que la historia es apasionante, está bien escrita, tiene una solidez y coherencia asombrosas, una imaginación magistral y básicamente a cada uno nos habla desde el lugar de lo humano. Porque al fin de cuentas más allá de lo fantástico es una historia profundamente humana, de los miedos, pesares, angustias, alegrías, deseos, sueños de cualquier persona, y sin duda una bellísima representación de la lucha del bien contra el mal.  
¿Ves que los jóvenes se han comenzado a inclinar más por la lectura al aparecer este tipo de novelas fantásticas y que se las haya llevado a la industria cinematográfica? (como ejemplo Percy Jackson, El Señor de los Anillos, Crepúsculo, Los juegos del hambre)

  Considero que hay un antes y un después de Harry Potter en el mundo de la lectura y en el mundo editorial, incluso escribí un trabajo al que llamé "¡Alohomora! O de las puertas que abrió Rowling", y precisamente se dedica a analizar lo que ha sucedido con la edición de libros para jóvenes (en el contexto hispanohablante) traducidos al español de obras que muchos otros autores del mundo están escribiendo para adolescentes y que apuestan precisamente a las sagas o series de aventuras, de ciencia ficción, fantásticas, de amor...etc. Eso sucedió luego del fenómeno de lectura universal que fue Harry Potter, y sin duda que el cine con la realización de películas sobre sagas ayudó. "El señor de los anillos" educó a un espectador para que esperara la continuación de una realización cinematográfica (cosa que no se había hecho nunca), y además sumó otro fenómeno de lectura de los libros a nuevas generaciones que no habían vivido el fenómeno anterior de las novelas de Tolkien en el siglo pasado. Y de este modo se abonó el terreno propicio para que cine y literatura empezasen a dialogar más aún y generasen un nuevo lector/espectador que va y viene de una creación a otra, siguiendo las historias que ama.
Pero no todos los lectores gustan de lo mismo y se fueron generando lazos y nuevos grupos de lectores, quienes leían Harry no necesariamente leen El señor de los anillos, o Crepúsculo, pero a veces sí. Surgen nuevos fenómenos de lectura y se van produciendo nuevos "antes y después" de Crepúsculo, de Los juegos del hambre... lo que es genial ya que este lector joven actual tiene abundante material de lectura excelente dedicado a él. Me recuerda de algún modo mi adolescencia en la que la fuente de lecturas eran los clásicos juveniles del S XIX y pienso que actualmente estamos en una etapa en la que se están fraguando nuevos clásicos juveniles.
¿Crees que a partir de novelas como Harry Potter se puedan interesar en la mitología?
Sí, puede ser, si bien también creo que abre las puertas de la imaginación a la fantasía. Rowling es una maestra integrando en sus historias personajes de la mitología griega, celta, nórdica, a la vez que personajes legendarios de la mitología universal (las sirenas, el vampiro, el hombre lobo, etc.) y también creando nuevos personajes que re−elaboran otros y algunos francamente originales surgidos de su imaginación.
¿Qué le aporta Harry Potter al joven lector?
Supongo que ya lo conté, pero básicamente una historia que llega al corazón, que emociona, que atrapa en sus peripecias, que permite seguir la evolución de un chico hacia su madurez, que no solo nos hace vivir esto desde afuera sino meternos en el pellejo de cada uno de los personajes que se vuelven entrañables. Los lectores de Harry Potter de cualquier edad, no solo niños y adolescentes, queremos volver a Hogwarts una y otra vez porque lo sentimos nuestro hogar como Harry mismo. 
¿Y a vos qué te aportó?
Uyyy, creo que me estoy repitiendo. Desde mi infancia amé las historias que me dejaran habitar en ellas, que me permitieran ingresar en un mundo imaginario, y eso me sucedió con Harry Potter. Yo me enamoré de ese mundo, y viví las historias junto a los personajes con una intensidad de experiencia emocional única. Y creo que eso, solo lo logran algunos libros y no tiene que ver ni con el prestigio, ni con los lauros académicos de los autores, ni con la publicidad. 
¿Cómo fue tu experiencia con la lectura de Harry Potter, quedaste maravillada desde un principio o tenías tus reservas?
Entré ingenuamente al mundo Harry, cuando nadie lo conocía por estas pampas, una mamá lectora docente se lo compró a su nena y como sabía que yo me dedicaba a la literatura infanto-juvenil me lo recomendó. Lo compré y lo tuve un tiempo allí en la biblioteca, dos o tres veces lo inicié y lo dejé, porque -aclaremos- que los dos primeros capítulos de Harry Potter y la piedra filosofal son un tanto densos. Hasta que un día no pude parar de leer, y al terminarlo estaba enamorada hasta el tuétano de esa historia, deseaba conseguir urgentemente los libros que seguían, así que me los compré usados (porque eran más baratos), ya que en ese momento la saga ya iba por el tercer tomo, o sea que ya no hubo vuelta atrás. Y esos libros son para mí, destripados como están, doblados de humedad y con páginas sueltas unos de los objetos más queridos y preciados.
Sin duda que debo aclarar también, que no soy prejuiciosa con la literatura, que lo único que me genera reservas es la autoayuda (no puedo evitarlo), pero debo ser de las docentes más transgresoras en cuanto a lecturas y propuestas lectoras, ya que la escuela y la universidad son elitistas y cerradas y no pretenden formar lectores aceptando a los lectores como son realmente, y no fue así como yo me hice lectora. Por lo que creo que los lectores jóvenes no leen apasionadamente por la mera influencia de la publicidad como sí hacen los grandes, si un chico se lee un libro de 800 páginas algo hay en ese libro que lo conquista. Y eso es legítimo más allá de toda prueba o duda. Yo amo los libros para niños y adolescentes, leo más literatura infanto juvenil que otra cosa hoy en día, y no considero como muchos que sea una cuestión menor, la buena literatura para jóvenes es tan crucial como la buena literatura para adultos. Y cuando digo buena digo bien escrita, con tramas sólidas (si hablamos de narrativa), que se permita jugar con el lenguaje y con imaginación. Los prejuicios a veces no permiten ver eso. Sobre todo los prejuicios vinculados al mercado, no todo lo que vende es bueno, ni todo lo que no vende; tampoco es bueno solo porque venda, relativicemos.

¿Cómo educadora recomiendas la lectura de las sagas de Harry Potter?
No me gusta "recomendar lecturas" como "educadora", recomiendo lecturas como lectora empedernida, voraz, incansable, apasionada, obsesiva. Alguien que no puede vivir sin leer, y eso es lo que me hizo ser docente, si no hubiera sido lectora antes que nada en la vida no hubiera sido profesora. Entonces... SÍ, OBVIAMENTE que recomiendo con alma y vida las novelas de J. K. Rowling, como lectora. Y por qué no también como adulta que se dedica a explorar y analizar el mundo de la literatura infantil y juvenil. No como educadora porque parece que estaría recomendando algo que es "educativo", algo que es didáctimcamente valioso, y nunca hay que juzgar a los libros con ese parámetro para decidir si recomendarlos o no. Los peores libros para niños y jóvenes son los que tienen el mensaje obvio y soberbio del adulto enseñándole a algo, los que se eligen porque "te dejan un mensaje explícito", los que privilegian eso por sobre la creación literaria son generalmente lo mismo que "una tarta de chocolate que adentro tiene espinaca" como dice una autora uruguaya, simulan ser literatura pero no son más que otra lección de los grandes que aprovechan toda ocasión para "educar" como si los niños fueran tontos y les pudieran engañar. La mejor literatura siempre hace pensar, enseña, conmueve, nos genera algo adentro que tiene que ver con nuestra humanidad, y eso pasa con Harry Potter, pero lo recomiendo porque son una experiencia inusitada y mágica que vale la pena vivir.
Aun así, hay que conocer al lector, dejarlo elegir, si lo obligás a leer Harry o cualquier cosa, lo único que vas a lograr es alejarlo, no contagiarle el amor por la lectura.

domingo, 26 de agosto de 2012

De cambios, adioses, lecturas y tecnologías...

Si de promesas incumplidas se trata, creo que mi anunciado regreso a la participación en este y otros de mis blogs viene batiendo récords. Lo cierto es que parece ser que cuando más tiempo se tiene más se pierde, o esa es la impresión que me ha empezado a dar últimamente.
Hace unos años atrás, cuando viajaba al interior de mi provincia a dar clases cuatro días a la semana, y dividía mi tiempo entre mi trabajo en el secundario, la formación de maestros, la capacitación, el hogar, mis animalitos, ah, claro ...mi esposo... tenía tiempo y ganas para dedicarme a escribir ponencias, a crear ficción, a leer compulsivamente y ¡encima! a mantener en funcionamiento hasta cuatro o cinco blogs...
No estoy segura exactamente de qué ha sucedido, pero desde el 2010 en adelante, aún con más disponibilidad de tiempo para hacerlo he dejado de tener ese imperioso deseo de mantener activo este espacio virtual y los otros que tan entrañables me han sido desde que empezara mis andares en ellos allá por el 2007.
Supongo que no solo cambió mi estilo de vida al concentrar mi labor docente en mi propia ciudad (¡adiós eternos y odiosos viajes para trabajar!), sino también que al dejar la formación de maestros y empezar de cero en la formación de profesores en Lengua y Literatura sufrí una especie de shock de adaptación: dejé de enseñar literatura infantil, debí cambiar la alfabetización inicial por la didáctica de la lengua y la literatura en la secundaria, debí generar a pulmón la reflexión sobre la promoción de la lectura cuyo tratamiento en la universidad está totalmente obviado. Y sin duda, piénsese que inicié -bastante veterana en la docencia- la incursión en un espacio que me resultaba y me sigue resultando un tanto ajeno (hablo de la universidad, puesto que provengo de años de ejercicio en un instituto de formación terciaria) lo que me llevó a descubrir cuán llena de guetos está la educación.
Y si vamos a buscar razones no puedo menos que pensar en que se suman además una serie de motivos de diverso calibre. Uno de ellos -quizá el de más peso, puesto que el ser docente ha sido uno de los ejes de este y mis otros blogs- es el de padecer una cierta desilusión acerca de esta profesión a la que he dedicado incansablemente más de 20 años de mi existencia. Diversas circunstancias me han llevado a pensar que darle la vida a una profesión casi hasta el agotamiento y con un entusiasmo a prueba de todo tipo de contratiempos quizá haya sido pecar de soberbia o -en el mejor de los casos- de ingenuidad... 
Así las cosas, no puedo menos que reconocer que aunque la docencia sigue constituyendo un eje central de mi vida diaria puesto que sigo ejerciéndola y es el trabajo al que me dedicaré (tal y como van las cosas) hasta jubilarme; como suelo decir en ocasiones ..."ya estoy muy vieja para estos trotes": para lidiar con directivos incompetentes, con padres irresponsables o irracionales, con adolescentes indiferentes y agresivos, y con un sistema que es casi una picadora de carne: burocrático, inflexible, fosilizado y manejado mayormente por políticos corruptos e ineptos. Sí, millones de personas en ella son geniales, pero uno no se las cruza todo el tiempo y a cada paso, y lo cierto es que con los años el árbol empieza a tapar el bosque...
Entonces, con pocas ganas de seguir ejerciendo la docencia, empecé a sentir pocas ganas también de continuar el blog...
En otro orden de cosas, quizá deba hacer un honesto "mea culpa" y  reconocer que mi querido blog, aun cuando cuenta con un grupo increíble de seguidores, aun cuando haya gente fabulosa que lo visita fielmente, aun cuando tantos hayan echado de menos sus publicaciones, fue quedándose en el tiempo: no me uní al loco tren de las redes sociales y me niego a hacerlo, no incorporé cada nueva herramienta digital que el resto de los bloggeros probaba a cada paso y me mantuve fiel a mi estilo proveniente del mundo letrado y no del audiovisual: lleno de "mucho escrito".
Paralelo a todo esto, siguió y sigue (¡al fin algo que no cambia!) mi apasionado amor por los libros, la lectura, y sin duda muy especialmente la literatura juvenil. Sin embargo, empecé a sentir que habiendo tanta súper-abundancia en la red de recomendaciones de literatura en general y de juvenil en particular, además de que llegó un momento en que no podía seguir el ritmo de lo publicado (incluso en este país tan mezquino a la hora de editar lo que se publica en otros sitios), mis reseñas iban a contramano del mundo: pocas, atrasadas, una entre millones... Sí, una tontería, porque una de las cosas que han caracterizado el blog han sido mis recomendaciones de libros, y sin duda ha habido gente muy generosa que las ha leído, seguido, ponderado, comentado, pedido, en fin...

Así las cosas, dos hechos más jalonaron este tiempo de "ausencia", y en cada ocasión en que decidía volver al blog se me atravesaron en el camino reclamando un espacio de esa tarea escrituraria y -debo reconocerlo- haciéndomela difícil, y aunque en esta ocasión quizá no los aborde como se lo merecen -ya agarrado el toro por las astas- no los dejaré de lado. Son dos hechos tristes, dolorosos, desconcertantes como la vida misma, pero que mi en blog debo aludir.
Uno de ellos es el fallecimiento de ese hombrecito enorme y amoroso que fue Eduardo Dayán, exultante de júbilo y energía,  lleno de generosidad, pleno de calidez, de entusiasmo, de poesía, quien se acercó a mí -una perfecta desconocida- con un abrazo y una sonrisa aquel día en que por primera vez leía una ponencia en el Congreso de promoción de la lectura y el libro en la Feria del libro de Buenos Aires, e hizo que esa aventura valiera la pena. Y desde entonces, me alentó, me aconsejó, me convidó con infinitos gestos que solo los que amamos la lectura podemos compartir sintiéndonos hermanados en una solidaridad silenciosa.
El segundo fue la partida hacia similares rumbos de Gustavo Roldán, con cuyas historias de animales reí hasta las lágrimas y lloré hasta la risa, y convidé a tantos futuros maestros.
Para mí se hace extraño aceptar que en la literatura infanto-juvenil pesan esas ausencias.

Y aun así, siempre hay algo que nos reclama en aquellos espacios en que hemos gozado, en que hemos construido una pizca de nuestra felicidad... En este tiempo de alejamiento ha habido personas maravillosas que se acercaron pues vaya a saber por qué caminos llegaron a algunos de mis blogs, hallaron algo valioso en ellos, y les dio ganas de comunicarse; o se acordaron de lo que yo hacía y generosamente decidieron escribirme. 
En fin, a veces los silencios son necesarios, quizá sea el momento de volver a lanzar palabras al mundo, porque siempre hay alguien esperando en los caminos infinitos de la red, y las palabras, como las piedas arrojadas al río, generan ondas que uno nunca saben dónde irán a parar...

Gabriela


Gracias Alicia Martínez de Luis Beltrán, Cristina Velázquez de Buenos Aires, y Jaqui Brandolín (mi queridísima ex alumna), uds. fueron algunas de las voces que me terminaron decidiendo a volver al blog.

lunes, 2 de abril de 2012

2 de abril: Día Internacional del Libro infantil y juvenil



Desde 1967, el 2 de abril, coincidiendo con la fecha del nacimiento del escritor danés Hans Christian Andersen, el IBBY promueve la celebración del Día Internacional del Libro Infantil con el fin de promocionar los buenos libros infantiles y juveniles y la lectura entre los más jóvenes.
Cada año una Sección Nacional tiene la oportunidad de ser la patrocinadora internacional del Día del Libro Infantil y selecciona un escritor/a representativo y a un reconocido ilustrador/a de su país para que elaboren el mensaje dirigido a todos os niños del mundo y el cartel que se distribuye por todo el mundo, y se promueva la celebración en las bibliotecas, centros escolares, librerías, etc.  
DIA INTERNACIONAL DEL LIBRO INFANTIL 2012
Para el 2012, la sección de México, distribuye el cartel de Juán Gedovius. El mensaje es de Francisco Hinojosa
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HABIA UNA VEZ UN CUENTO QUE CONTABA EL MUNDO ENTERO
Había una vez un cuento que contaba el mundo entero. Ese cuento en realidad no era uno solo, sino muchos más que empezaron a poblar el mundo con sus historias de niñas desobedientes y lobos seductores, de zapatillas de cristal y príncipes enamorados, de gatos ingeniosos y soldaditos de plomo, de gigantes bonachones y fábricas de chocolate. Lo poblaron de palabras, de inteligencia, de imágenes, de personajes extraordinarios. Le permitieron reír, asombrarse, convivir. Lo cargaron de significados. Y desde entonces esos cuentos han continuado multiplicándose para decirnos mil y una veces “Había una vez un cuento que contaba el mundo entero…”
Al leer, al contar o al escuchar cuentos estamos ejercitando la imaginación, como si fuera necesario darle entrenamiento para mantenerla en forma. Algún día, seguramente sin que lo sepamos, una de esas historias acudirá a nuestras vidas para ofrecernos soluciones creativas a los obstáculos que se nos presenten en el camino.
Al leer, al contar o al escuchar cuentos en voz alta también estamos repitiendo un ritual muy antiguo que ha cumplido un papel fundamental en la historia de la civilización: hacer comunidad Alrededor de esos cuentos se han reunido las culturas, las épocas y las generaciones para decirnos que somos uno solo los japoneses, los alemanes y los mexicanos; aquellos que vivieron en el siglo XVII y nosotros que leemos un cuento en internet; los abuelos, los padres y los hijos. Los cuentos nos llenan por igual a los seres humanos, a pesar de nuestras enormes diferencias, porque todos somos, en el fondo, sus protagonistas.
Al contrario de los organismos vivos, que nacen, se reproducen y mueren, los cuentos, que surgen colmados de fertilidad, pueden ser inmortales. En especial aquellos de tradición popular que se adecúan a las circunstancias al contexto del presente en el que son contados o reescritos. Se trata de cuentos que, al reproducirlos o escucharlos os convierten en sus coautores.
Y había una vez, también, un país lleno de mitos, cuentos y leyendas que viajaron por siglos, de boca en boca, para exhibir su idea de la creación, para narrar su historia, para ofrecer su riqueza cultural, para excitar la curiosidad y llenar de sonrisas los labios. Era también un país en el que pocos de sus pobladores tenían acceso a los libros. Pero esa es una historia que ya ha empezado a cambiar. Hoy los cuentos están llegando cada vez más a rincones apartados de mi país, México. Y al encontrarse con sus lectores están cumpliendo con su papel de hacer comunidad, hacer familia y hacer individuos con mayor posibilidad de ser felices.
Francisco Hinojosa

Fuente:
http://es-es.facebook.com/notes/librer%C3%ADa-la-flecha/dia-internacional-del-libro-infantil-y-juvenil-cartel-y-mensaje-dirigido-a-todos/351792214873251

Cine y literatura: para seguir deleitándonos 2

video

Cine y literatura: para seguir deleitándonos 1

lunes, 2 de enero de 2012

Prontito estaré de regreso ¡Buen 2012!

Para los que gentilmente me recuerdan, se asoman por acá, lamentan la posible desaparición del blog... prometo el regreso en breve.
Por ahora, les dejo mis mejores deseos de las lecturas más apasionantes en este 2012.
Que cada uno halle el libro que lo estaba esperando a la vuelta de la esquina de la vida, ese que buscó siempre, pero que en sus páginas no agote todos los misterios, los romances, las aventuras, las batallas, la magia, sino que lo deje hambriento de más... incansablemente.

Mi primer libro concluido en el 2012 ha sido otra joyita de Rick Riordan a quien he elogiado profusamente cuando leyera la maravillosa pentalogía de Percy Jackson, y nuevamente no defrauda, se los recomiendo.