lunes, 28 de diciembre de 2009

La literatura juvenil de género fantástico romántico me sigue atrapando: Evermore de Alyson Nöel y Alas de Aprilynne Pike

Como prometí, las reseñas de mis lecturas salen como pan caliente del horno en estos días de vacaciones…

Y aunque no son libros accesibles en Argentina aún (lo que no deja de ser un papelón histórico, como de costumbre) siempre hay modos de llegar a ellos para que nos dejemos seducir por este género que se ha hecho tan popular. Seres inmortales de todo tipo: ángeles caídos, hadas, hombres lobos, vampiros, y la lista sigue y sigue, han acaparado a las musas creativas de toda una nueva legión de escritoras (pues hay que decirlo: abundan las mujeres), y han sacudido el mercado donde la ficción romántica para adultos tenía preeminencia.

Bienvenidas sean estas novelas que conjugan los clásicos personajes sobrenaturales del género fantástico en un nuevo cóctel, que a los habituales ingredientes de aventura, drama y misterio suma el romance bastante suave, del que nuestra estimada Stephenie se convirtió en maestra.

Ya lo he dicho en otros lugares, me parece sumamente bienhechora esta vaharada de aire fresco, pues en una sociedad en que la promiscuidad y la pornografía están a la orden del día, y pululan hasta el hastío, un regreso al romanticismo tierno pero no cursi, con personajes femeninos fuertes, sólidos independientes y hombres de corazón sensible ¡tiene mi voto a favor!

Así las cosas, debo referirme a las novelas que una vez llegadas a mis manos pasaron como un huracán, pues no pude soltarlas hasta darles fin, una vez hincado el diente.

Evermore de Alyson Nöel es el primer tomo de la serie Los Inmortales, y aunque le había echado el ojo hace un montón de tiempo, recién me fue posible acceder a este, en estos días finales del 2009. Y no me desilusionó, menos mal, luego de tanto calvario por llegar a conseguirlo.

En la historia en cuestión una adolescente llamada Ever intenta pasar lo más desapercibida posible, dado que un trágico accidente no sólo se llevara a sus padres y hermanita de doce años, sino que dejara como secuela una serie de “dones” que en verdad para ella constituyen una terrible carga. La chica es capaz de escuchar los pensamientos de quienes se hallan junto a ella, saber infinita cantidad de cosas de una persona con un solo roce y ver todo el tiempo las energías y auras de quienes la rodean. Lo que para otros podría ser una ventaja, es para ella una tortura que le impide ser quien era: una muchacha normal, alegre y llena de vida, pero que además considera un castigo pues se siente culpable de haber sobrevivido en tanto que su familia entera falleciera.

A todo ello se suma que -desde que el hecho ocurriera- el fantasma de su hermana Riley se le aparece todo el tiempo, pero no como una desvaída e incorpórea imagen sino una niña que se materializa e interactúa con ella como si siguiera en este mundo, aún cuando nadie más es capaz de verla. Ever vive en la ciudad de Los Ángeles, en casa de su tía, hermana gemela de su padre, quien no sólo se halla en una buena posición económica sino que intenta que la muchachita se sienta los más cómoda posible, rodeándola de bienestar y satisfaciendo sus necesidades lujosamente. Sin embargo, la amargura y angustia en la que vive no le permiten disfrutar de nada de ello. Sus únicos amigos son una adolescente gótica llamada Haven y Miles un chico divertido abiertamente gay, junto a quienes conforman el trío de fenómenos de la escuela.

En este contexto, en el que vive aislada bajo una capucha, tras los lentes y el con i-pod a todo volumen, irrumpe un joven misterioso y francamente seductor al que está determinada a ignorar: Damen Auguste. Sin embargo, su actitud no es fácilmente olvidable dado que extrañamente cuando este le habla y la toca todo lo que la rodea se silencia de modo mágico. Sin embargo, nada es lo que parece y se iniciará desde ese momento, no sólo una tempestuosa relación con el misterioso muchacho sino que se verá enfrentada a la disyuntiva de eliminar lo sobrenatural de su vida y volver a ser quien era pero a costa de perder a quien descubre como su amor eterno, en el sentido más estricto de la palabra.

Fragmento memorable y que me mata de gusto:

“–Vampiro, inmortal, es igual, –digo, meneando la cabeza y bufando, pensando cuán ridículo es discutir por el rótulo.

–Ah, pero es un rótulo por el que sí vale discutir, ya que hay una gran diferencia. Verás, los vampiros son ficción, criaturas inventadas que existen sólo en los libros, y películas, y en tu caso, en la imaginación. – Sonríe. –Mientras que yo soy un inmortal.”

Opinión breve: súper recomendada. Me parece una historia bellísima, se arriesga en terrenos bastante cenagosos como son la culpa, el dolor por pérdidas fuertes, la amargura, las propias elecciones, el dolor, y sale muy bien parada. Cuenta una historia de amores y odios eternos y una tragedia que se reitera a lo largo de los tiempos, lo que no deja de ser dulce y triste a la vez, por lo que creo que conquistará cualquier corazón sensible. Tiene aún con un tono un tanto melancólico, sus momentos de humor, como el de la perlita que les he regalado renglones atrás. Igualmente antes de embarcarme en los tomos dos y tres, me tomé un respiro para no seguir sufriendo.

Sobre la autora:

Alyson Noël nació en el condado de Orange, California. Cuando terminó el instituto, su curiosidad la llevó a viajar por Europa. Decidió instalarse durante un tiempo en Mykonos, Grecia, hasta que, años más tarde, volvió a Estados Unidos. Mientras vivía en Manhattan, comenzó a trabajar como azafata de vuelo. Actualmente reside en California junto a su marido y está plenamente dedicada a la escritura. Es autora de siete novelas entre las que se cuenta Saving Zoë, finalista en 2008 del National Reader's Choice Awards y nominada para los CYBIL Awards.

Alas de Aprilynne Pike es la primera novela de esta autora norteamericana, en la cual no sólo nos es posible encontrar una historia romántica y sobrenatural (en este caso ligada al mundo feérico), sino una muy original trama que se sale de los cánones habituales de los relatos “de hadas” que venía leyendo y ponderando: El tributo de la Corte Oscura de Holly Black o Encanto fatal de Marissa Marr.

¿Por qué? Porque aun cuando pertenecen a géneros realmente distintos se me ocurre que el personaje de Alas, la joven Laurel, tiene algo de la joven Katsa de la novela Graceling de Kristin Cashore. Y la coincidencia está en su ingenuidad, así como en el punto de vista desde el que se narra la trama en la que el personaje va descubriendo -al mismo tiempo que el lector- tanto su identidad como los hechos misteriosos de su existencia. A su vez, esa misma perspectiva inocente es la que se observa en la evolución de su vínculo con quien se convertirá en su mejor amigo, David.

Laurel Sewell ha sido educada por su madre en su hogar, sin embargo llegada a la secundaria, sus padres no sólo deciden mudarse a otra ciudad desde Orik -el pequeñísimo pueblo en el que vivían-, sino enviarla a la escuela de Crescent City, sitio en el que inauguran una librería, proyecto que venían postergando durante numerosos años.

La chica, se siente extraña por obvios motivos, pero además sus costumbres empiezan a notarse francamente diferentes de las de los otros jóvenes: es vegetariana, ama estar al aire libre, y no sufre el frío como el resto de las personas; todo lo cual no deja de ser medianamente normal en tanto ha sido criada por unos progenitores que fueran hippies en su juventud. Sin embargo, no se siente rechazada, sino que prontamente entabla amistad con David, un chico francamente adorable y su grupo de amigos, que la tratan con cortesía, en especial Chelsea. David y Laurel se vuelven inseparables, y no sólo empiezan a estudiar juntos sino a compartir intensamente su tiempo libre, lo cual es el vínculo ideal que le posibilitará confiar en él cuando empieza a crecer en su espalda un raro bulto que termina semejando una exótica flor.

Este hecho insólito se suma al encuentro misterioso que le sucede cuando ocasionalmente regresa a su antiguo hogar y se interna en el bosque que se extiende desde el fondo de la propiedad: un muchacho llamado Tamani, que le resulta intrigante e irresistible, el cual demuestra saber su secreto y le comunica como si fuera lo más normal del mundo que ella es un hada. Desde ese momento se desencadenarán una serie de sucesos que aun cuando parecen ajenos entre sí, se verá luego, están estrechamente encadenados: el descubrimiento de pruebas científicas por parte de David que demostrarían su mítica identidad, la repentina enfermedad de su padre, la insistencia del desagradable señor Barnes en comprar la tierra de los Sewell en Orik, la desesperada súplica de Tamani de que convenza a sus padres de no vender.

La disyuntiva sentimental de Laurel entre su dulce y sólida relación con David y el vínculo poderoso que la atrae hacia Tamani enraizado en su olvidado pasado, me recuerda la de la joven Victoria en Memorias de Idhún de Laura Gallego García, quien siente su corazón dividido entre el amor que siente por Jack (seguro, dulce, fiel, tranquilo) y la inexplicable e intensa atracción que siente por Kirtash (enigmático e irresistible).

Lo cierto es que no me quedan dudas de que vale la pena agenciarse de esta novela, es entretenida, sorprendente, simpática, tierna, y nos deja deseando saber más, no sólo sobre la batalla que se libra en el mundo de las hadas, sino del pasado y futuro de la joven Laurel.

Sobre la autora:

Aprilynne Pike ha contado historias desde que era una niña con una imaginación hiper-activa. Nacida en Salt Lake City, Utah, creció en Phoenix, Arizona hasta que de adolescente se mudó con su familia a Driggs, Idaho. A la edad de 20 años obtuvo un título en Escritura Creativa en el Lewis-Clark State College de Lewiston. Después de varios meses de revisiones, Wings (Alas), su novela debut, fue lanzada un par de semanas después de que su esposo se graduara en la escuela de leyes. Debutó en la lista de best-sellers del New York Times y llegó al puesto N° 1. Entre el torbellino del tour por la edición de su primer libro, y la edición de la secuela, Aprilynne se mudó con su marido y sus tres hijos, de nuevo a la calidez y la familiaridad de Arizona, donde sus aventuras continúan a buen ritmo. Cuando no está escribiendo, se la puede encontrar en el gimnasio, si bien también le gusta cantar, actuar, leer, y trabajar con madres embarazadas como educadora de parto.

6 comentarios:

Sara dijo...

Hola:
Me gustaría recomendaros también el libro En busca del Azul de Lois Lowry, pertenece a una saga de libros(The Giver)y trata de una chica con un defecto físico que es rechazada por la sociedad en la que vive. Es un libro que engancha de principio a fin. Espero que os guste. Esta es la pagina oficial del libro www.eldador.com donde tienen un concurso en el que podéis participar.

Cele y Naty dijo...

Hola Gabi como siempre muy buenas reseñas!!!
Ni te cuento la bronca que me da no poder acceder a este tipo de libros en Argentina, si bien se consiguen y los tenes que imprimir o leer de la compu, no es lo mismo que tener el libro en tus manos!!!! Aparte, viste que bonitas portadas? Yo quiero!!!! Lastima que me voy a tener que conformar con la impresión!!!!
Pd: Mandamelo por mail, estas vacaciones me voy a gastar la plata en tinta para poder leerlos!!!! jaja

Muchos Besos

Cele

Valeria dijo...

Gaby:
Veo que seguís tentanto con manjares literarios a quienes visitamos este blog...mmm...
¿Qué leeré? Terminé con Amante Oscuro y no sé si seguir con el dos de la saga de La Hermandad o con algún libro de los que has reseñado. Ya me voy a decidir, jeje.
Besos...
Valeria

soycazadoradesombrasylibros dijo...

jooo a mi evermore me dejo fria¡¡¡no esta mal pero me esperaba mas de el
espero el 2 libro¡¡¡
de el de wings lo tengo pendiente¡¡
besotes

Gabriela Monzón dijo...

Hola chicos...
Gracias Sara por la recomendación, no conocía esa saga, veré si puedo conseguirla.

Gracias Cele, Vale y Cazadora por visitarme y dejar sus comentarios, espero que mis reseñas al menos sirvan para conocer libros, aún cuando luego cada lector opine algo diferente, siempre las opiniones son personales, que disfruten mucha mucha lectura...
Muchos besos
Gaby

andrea palomares dijo...

Hola, me encanta la literatura fantástica, sobre todo la angeles y demonios.

Asi que os recomiendo el libro de Almas Perdidas las dos caras de Ariadna Garcia Urosa. Es un libro de fantasia, amor, un toque de humor... Yo descubrí que existia x el blog que os voy a mostrar a continuacion. Ahi encontrareis toda la informacion, resumen, donde y como comprarlo... Etc

losangelestambienpuedenamar@blogspot.com saga almas perdidas