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sábado, 6 de diciembre de 2008

Cuando la lectura es más que un simple deseo de leer: Mi viciada experiencia de 14 días

Preciosa colaboración de Cris, alumna y amiga, otra lectora voraz que contrajo la "fiebre Crepúsculo".

El calor se hace cada vez más insoportable. Son las 16:42 hora argentina zona Este. Mis ojos piden un descanso pero me niego a ello. Mi espalda está levemente contracturada. Hace muchas horas que me encuentro leyendo sin poder parar, pasando página tras página de la mejor historia que he leído en el último año. El monitor de la PC hace que mis ojos se cansen más de lo normal. Sólo un clic más y todo se habrá acabado. Un monosílabo de tres letras pone punto final al libro en formato digital que hace 3 días me tiene atrapada. Una pequeña y cálida lagrimita rueda por mi mejilla. Fin.

Sí, es sin lugar a dudas la mejor historia de los últimos tiempos. He leído completamente los cuatro libros de la saga Crepúsculo de Stephenie Meyer: Crepúsculo, Luna nueva, Eclipse y Amanecer, los primeros tres en libro y el cuarto en formato digital. Sólo han pasado 14 días desde que tuviera en mis manos Crepúsculo, pasara la primer página y me desplomara cómodamente en mi cama a leer en una tarde de lluvia. A partir de ese momento se me ha visto leer compulsivamente en diferentes lugares de la casa: mi cuarto, un sillón en el living, a la sombra de un árbol en el jardín, junto a la computadora… Hora tras hora sin detenerme, sin mirar el reloj, hasta que mi papá me dijera que ya dejara eso y apagara esa computadora. Tenía razón. No era la primera vez que me sorprendían las 2 de la madrugada en el mismo lugar. Pero la lectura es así de atrapante y capaz de hacerme sentir en 14 días las más diversas emociones: amor, tristeza, enojo, tranquilidad, desasosiego, miedo, expectación, alegría y todas las demás que no somos capaces de explicar.

Muchos se han preguntado qué tienen esos libros que no se puede parar de leer. Creo que a mi criterio lector la respuesta no es difícil aunque sumamente profunda. La saga Crepúsculo nos permite aventurarnos en el mundo de la fantasía y la realidad. Con una historia que transcurre en la actualidad y que a su vez se entremezcla con el siglo XVIII permitiendo poner en juego más cosas de las que nos imaginamos.

El estilo y la calidad con que Meyer crea sus personajes, narra sus historias y describe hechos de la vida cotidiana (como afrontar un cambio de colegio, por ejemplo) llega profundamente al interior de cada uno de sus lectores, tocando las fibras sensibles que más de una vez creíamos perdidas o dormidas, permitiéndonos imaginar, soñar y sentir junto a cada uno de los protagonistas. Pero por sobre todo, devolviéndole vida al perdido romanticismo y haciéndonos pensar que aún es posible encontrar historias similares en la vida real y personas que piensen así.

Contradígame alguna lectora que no haya terminado de leer alguno de los libros mencionados sin haberse encariñado con los personajes y deseado encontrar en algún lugar del mundo un Edward. ¿Por qué? Muy simple: la habilidad con que Meyer ha creado sus personajes termina por enamorar. Los modales y actitudes de los personajes coinciden con el ideal de la gran mayoría de las damas. El amor profundo, verdadero, dispuesto a todo, sin ninguna mancha de morbosidad, comprometido y cuyo único propósito es la felicidad del otro, nos golpea el corazón en cada libro haciéndonos llorar de emoción, deseando que en el mundo todavía queden personas así (y no me cabe dudas que las hay. Sólo es cuestión de abrir bien los ojos para poderlas descubrir.)

En un mundo dividido por el odio, las barreras sociales, raciales, plagado de individualismo y egoísmo, Meyer ha logrado rescatar y poner de manifiesto a través de una nueva mirada aquellos valores esenciales en la vida y que hacen nobles a las personas. ¿Será que es algo que no vemos todos los días? ¿Algo que se considera pasado de moda? Creo que por ahí se encamina el quid de la cuestión y el punto de partida de esa extraña fascinación. En fin, no pretendo ser moralista ni nada por el estilo pero era algo que me pregunté desde el comienzo al fin de la lectura de los 4 libros y escribirlo ha confirmado mis hipótesis.

¿Qué más decir a todo esto? Para los amantes de la buena literatura la saga Crepúsculo es imperdible. Puedo afirmarles que una vez que comiencen a leer no van a poder parar. A todos los que la hemos leído nos ha pasado.

Y una cosa más. Algunos se han dedicado a crear prejuicios en torno a dichos libros. Personalmente los tenía y por más que mi profe y amiga Gabriela me los recomendaba una y otra vez, no tenía el más mínimo interés en literatura de “ese” tipo hasta que mi hermana comenzó a leerlo y lo dejó sobre la mesa de luz de nuestra habitación. “Le voy a dar una miradita a ver de qué va…” me dije ese lluvioso martes por la tarde. Creo que no necesitan que les cuente qué pasó. Solo hay una palabra que lo describe todo: atrapada.

Si les sirve de consuelo así van a terminar: atrapados, fascinados, enamorados. Un buen combo para encontrarlo completo en un libro. Lo tiene todo: romanticismo, suspenso, aventura y ese vicio de no poder dejarlo…

¿Que si los recomiendo? Sin lugar a dudas. No se van a arrepentir de leerlos. El problema llega cuando ya no queda nada por leer. Como decimos por acá: seguiremos soñando ¡y esperando las pelis!

Bueno, esto se está haciendo demasiado largo. Levanto la mirada del monitor de mi computadora y miro hacia fuera, hacia la cálida tarde de noviembre que lentamente llega a su fin. Atardece. Los rayos del sol ya no son tan fuertes y producen un efecto en el cielo y el jardín capaz de dejar sin aliento a cualquiera. El crepúsculo de un día más…Igual que en la saga de Meyer me invita a dejarme llevar por los sueños y sentir. Me voy afuera a disfrutarlo, quizás Edward aparezca a la vuelta de la esquina…

sábado, 15 de noviembre de 2008

Eduardo Dayán, Palomas son tus ojos

Vi por primera y única vez a Eduardo Dayán en Buenos Aires, en el 11.º Congreso Internacional de Promoción de la Lectura y el Libro, en el marco de la 33° Feria Internacional del Libro, cuando fuera a llevar la ponencia “De los agujeros negros que deben sortear los lectores en el Nivel Medio”. Cuál no habrá sido mi sorpresa al terminar la ronda de exposiciones, al recibir el cálido saludo, el aliento generoso y la simpática felicitación de este señor que no conocía ¡y que además era escritor! En los pocos minutos que estuvimos frente a frente descubrí que compartíamos además la pasión por la lectura y la literatura, el entusiasmo por contagiarla a los jóvenes lectores, las ganas de hacer cosas. Luego intercambiamos unos cuantos mails, y la comunicación se diluyó pues honestamente me sentía incómoda por no poder conseguir su novela que prometí leer.
Pasó el tiempo, y al fin puedo decir que ha llegado “ese día” pues no hace mucho pude comprar -en otro viaje a Buenos Aires, ya que en mi provincia fue imposible- la obra de Eduardo Palomas son tus ojos, editada por Norma en la colección Zona Libre.
Puedo decir, sin temor a equivocarme, que es la mejor novela juvenil del género realista romántico que he leído. Es sencillamente exquisita, puesto que a una prosa amena, ágil, matizada de estilo coloquial que asume diversas voces, le suma la belleza de la poesía que se cuela por aquí y por allá, bajo el pretexto narrativo de que Pablo le escribe a María del Carmen.
La historia narra el amor de un chico que ya cursa la universidad y una adolescente que aún se halla en la secundaria, con los consecuentes conflictos que ambos deben afrontar en el contexto familiar. A lo que se suman los prejuicios (tan desgraciadamente típicos de la obtusa sociedad argentina) que se vinculan al hecho de que él es judío y la jovencita no; pero además vemos en un tono sobrio y nada casual, un marco narrativo que incluye un hecho histórico que forma parte de la galería de horrores y deudas de la Argentina: el atentado a la Amia.
Francamente, “Palomas son tus ojos” es una delicia de relato, encantadora y tierna, a la vez que aguda y mesurada al ubicar como telón de fondo hechos que el común de la gente olvida y sobre los que la mayoría de nuestros adolescentes no tienen ni noticia, puesto que los medios de comunicación instalan permanentemente nuevos temas y borran lo que no les reditúa. Pero más allá de esto, la trama no deja de centrarse en una historia de amor de las que todos queremos vivir una vez en la vida.
Sobre el autor
Eduardo Dayan es Profesor de Lengua y Literatura y Licenciado en Letras por la Universidad del Salvador.
Ejerció en escuelas de nivel medio y terciario y dirigió Talleres Literarios en el Programa de la Universidad de Buenos Aires destinado a adultos mayores de 50 años.
Autor de libros orientados a la enseñanza de la lengua y escritor de ficción, con títulos como: Amor con todas las letras (Editorial El Ateneo) y Palomas son tus ojos, con la que ganó el Premio Latinoamericano de Literatura Infantil y Juvenil Norma-Fundalectura 2002, novela que, según su propio autor, "presenta las dificultades del descubrimiento mutuo en una característica historia de amor adolescente".
Fue premiado en el Segundo Concurso Nacional Docente de Cuentos Infantiles (Ctera-Colihue), en el Concurso Nacional de Cuentos para niños de la Fundación El Libro, en el Concurso de cuentos para cebollitas de ALIJA (Asociación de Literatura Infantil y Juvenil de la Argentina) y en el Concurso Nacional de Literatura Infantil y Juvenil (H.I.J.O.S.).
El Monitor de la Educación, la revista del Ministerio de Educación, publicó en el número de noviembre de 2004 su cuento La escalera de sus sueños.
Fuente:
http://www.barriada.com.ar/EduardoDayan/eduardodayan.htm

NOTA: Hoy, 9 de abril de 2012, me enteré accidentalmente gracias al comentario generoso de una visitante del blog que el 27 de febrero de 2012 falleciera mi querido amigo Eduardo, pues desde aquella vez que nos viéramos e intercambiáramos unos pocos correos mucha agua bajo el puente había pasado y gracias a la tecnología, el amor por la literatura y la palabra nos habían acercado en la distancia.
Extrañaremos su entusiasmo, su alegría de vivir, su gozo de la lectura, su generosidad.

Annette Curtis Klause, La marca del lobo

No sé cuánto tiempo anduve detrás de esta novela a raíz de haber visto la película que llevaba como título precisamente el nombre original del libro de Curtis Klause: Blood and chocolate, hasta que por fin di con ella y pude acceder a su lectura.

Sin embargo, antes de pasar a reseñar el texto voy a dar algunas explicaciones para que no se malentienda ni se comprenda erróneamente mi postura.

Soy una convencida absoluta de que literatura y cine son dos lenguajes, medios, modos de contar historias, distintos y muy particulares. Por lo que en casos en que surgen guiones cinematográficos de la literatura “hago borrón y cuenta nueva”: leo el libro por un lado y gozo la peli por otro como dos cosas ajenas, sin reprochar nada a nadie. Y fui capaz de hacer eso hasta con las dos sagas más amadas por mí: El Señor de los anillos y Harry Potter.

No obstante, aún en este contexto, si yo fuera Curtis Klause le hago un juicio a quienes hicieron el film, a menos, claro, que a ella le haya convenido un poco de publicidad gratuita, porque honestamente sigo preguntándome ¿qué diablos tiene que ver una cosa con la otra? Insisto, derechos pagos hubo, pues en los títulos aparece el nombre de la autora, pero…

Aclaremos: adoro la película, es tierna, dulce, misteriosa, los actores son bellos (quién no cae postrado a los pies de Agnes Bruckner, o se derrite ante los ojos celestes o la sonrisa de Hugh Dancy) e ideales en sus roles, me fascina la transformación de los lobos (por fin me evitaron esa metamorfosis asquerosa de siempre)… Y tiene lo que yo llamo “el espíritu Crepúsculo”, es decir la unión de dos mundos a través de una pareja que supera la barrera de lo inexplicable en virtud de su madurez y del amor.

Ahora bien, coincidencias: cuatro o cinco nombres, el hecho de que haya hombres lobo viviendo en paralelo a los humanos, entre los que hay un grupejo de cinco lobatos transgresores, el dato de que el padre de Aiden sea ex militar… ¡¡¡¡Y NADA MÁS!!!!

Deberían poner en el film “lejanamente inspirado en los caracteres creados por Annete Curtis Klause”, de lo contrario: ¡ES UN ROBO!

Ahora vayamos al libro, que se lo merece, sin duda, pues realmente me encantó, aclarando también que dentro de lo que se publica como literatura juvenil (no se editó bajo este membrete en español, sí fue así en otros países) es lo más "subido de tono" que ha visto la luz (y no lo explico desde la pacatería, sino con sana ironía, por supuesto).

Vivian es una joven muchacha lobo (hasta ahí vamos igual) que vive con su madre (ya cambió la cosa: no mataron a su familia, sólo murió el padre y otra gente) en casa de tío Rudy en Riverview (estado de Maryland, bastante diferente a Bucarest, que estos personajes ni han oído nombrar), quien socorrió a la manada pues toda esta (no huyó solita) debió escapar de Virginia (no Colorado, estados distintos, por cierto) cuando incendiaron la posada que administraban a raíz de un crimen cometido por unos jóvenes hombres lobos y la sospechas que despertaron.

La muchacha es alumna de un instituto secundario (nada de trabajar en una tienda de chocolates) y no tiene amigos allí. Quizá porque su extrema belleza asusta a chicas y chicos por igual, o quizá porque algo les dice que ella es un depredador y los aleja instintivamente. La revista escolar publica un dibujo (ella es la artista y está pintando un mural en su cuarto) y junto a él aparece un poema de otro alumno (Aiden) que parece hablar del contenido de este: la metamorfosis humano/lobo. La joven intrigada lo busca y resulta ser un muy atractivo “hippie” (tal cual, nada de historietista huyendo de la ley) que tiene una banda de amigos/as que se llaman a sí mismos “la Ameba”, los que gustan de ir a recitales de rock y beber gaseosa entonada con alcohol a escondidas, como cualquier adolescente. La chica usa sus generosas dotes seductoras para acercarse a él, tengamos en cuenta que es una joven y madura loba con apetitos carnales más que latentes. Desde entonces se desarrolla un romance turbulento en el que ella es la que lleva adelante la seducción mientras que el chico es un adolescente que se repliega intimidado. Él es un jovencito un tanto ingenuo, que gusta de lo oculto y lo sobrenatural, al que su padre ex militar y su madre y tía -prejuiciosas y santulonas- persiguen pues temen que la curiosidad (bastante tonta) del chico y su (leve) rebeldía sean signos de satanismo (¿? sí, aunque suena absurdo parece el regreso de la derecha desaforada de la década del ’80 que fundó el PMRC*).

La manada debe elegir un nuevo líder en lugar del fallecido padre de Vivian y el candidato más potable parece ser Gabriel, un joven de 24 años, puro músculos -tan atractivo como el seductor Olivier Matínez- e increíblemente también poseedor de mucho cerebro, mesura, fuerza y autoridad, además de la cuota necesaria de ternura (sí, es mi favorito). Este, es perseguido por la viuda -madre de Vivian- y por otra “hermana”: Astrid (que no es madre de Rafe sino su amante).

El joven en tanto (quien sí, monta una motocicleta pero Harley Davidson), hace uno que otro avance hacia la adolescente, quien lo rechaza airada, pero en ningún momento es el acosador del filme, sino un tipo más que consciente de los peligros que corren por la estupidez y los prejuicios humanos, en los que sin duda no se equivoca una pizca; pero que por otra parte es respetuoso de la vida de estos y promueve la prohibición absoluta de hacerles daño (nada de cacerías rituales).

La cosa se complicará cuando se cometan una serie de crímenes atroces e internamente empiecen a sospechar de la manada. A esto se suma que los Cinco, es decir los lobatos con los que Vivian se crio, la persiguen más que entusiasmados reclamando su atención ahora que han dejado la niñez atrás; pero cuyo líder Rafe, quien perdió a su madre en el incendio de Virginia y convive con un padre borracho y resentido, es bastante más que un chico rebelde (ah, al que Aiden ni conoce).

Lo inevitable acontecerá cuando la muchacha crea que puede confiar en el joven humano que ama, y desencadenará así un desenlace inesperado que me pareció espectacular.

¿Recomendado? Sí, sin duda, pero debe leerse como una cosa totalmente distinta de la película; quien sospeche que no pueda: no lo haga. La trama es cautivante, algo desenfrenada para la moderación habitual en los libros para adolescentes, sin embargo la calificación para jóvenes adultos es correcta.

Sobre la autora

Annette Curtis Klause nació en Bristol, Inglaterra, en 1953. Es una escritora especializada en literatura de ciencia ficción para jóvenes.

Desde pequeña le gustaba escribir historias. Según ella misma ha contado, sus tempranas influencias fueron los clásicos como “Baa baa black sheep” y las historias de las películas de terror que le contaba su padre, cuando ella se sentaba en su regazo.

Tenía siete años cuando se mudó con su familia al norte de Newcastle. Pronto empezó a guardar todas las historias que escribía, incluso conserva su primer relato de terror, que escribió con diez años, “The blood ridden pool of Solen Goom”; ella misma lo ilustró y le confeccionó una cubierta. Su deseo ya era convertirse en escritora, y su familia y maestros la animaron. Como le encantaba leer, su padre la llevaba a ella y a su hermana todos los sábados a la biblioteca. “Las Crónicas de Narnia” y las novelas históricas de Rosemary Sutcliff, sobre todo “Dawn Wind”, estaban entre sus lecturas favoritas. A los quince años, la edad a la que leyó su primer libro de vampiros, “The shiny narrow grin”, se trasladó con su familia a EEUU.

Allí asistió a un instituto en Washington DC y durante una época se aficionó a escribir poesía. Más tarde entró en la Universidad de Maryland, donde obtuvo la licenciatura en literatura inglesa y el título de Biblioteconomía.

Después de casarse retomó su afición y empezó de nuevo a escribir relatos de ficción. Pudo ver publicados algunos de sus poemas en revistas no muy conocidas, pero las editoriales rechazaban sus historias cortas de fantasía y terror. Tardó diez años en conseguir que publicaran su primera novela, “The silver kiss”; no lo consiguió hasta 1990. Le siguieron “Alien secrets” (1993), “Blood and chocolate” (1997) y “Freaks: Alive on the inside” (2006)

Annette actualmente vive con su esposo, Mark, en Maryland, donde es bibliotecaria infantil en Aspen Hill Community Library.

__________________________________

* El Parents Music Resource Center (Centro de Recursos Musicales de Padres) o PMRC era un comité estadounidense formado en 1985 por las esposas de varios diputados. Algunas de sus integrantes fueron Tipper Gore, la esposa del senador que se convertiría en vicepresidente Al Gore […]. Su misión era educar a los padres sobre "modas alarmantes" en la música popular. Aseguraban que el rock apoyaba y glorificaba la violencia, el consumo de drogas, el suicidio, las actividades criminales, etc. mientras que abogaban por la censura o la catalogación de la música.

En 1987, Mary Morello fundó Padres a favor del rock y el rap, un grupo de derechos civiles para contrarrestar lo que consideraba un ataque a la libertad de expresión y creación.

(FUENTE:

http://es.wikipedia.org/wiki/Centro_de_Recursos_Musicales_de_Padres)

domingo, 26 de octubre de 2008

Stephenie Meyer , "Eclipse" y "Amanecer" (Alfaguara)

Sí, ya sé que hace rato vengo expresando directa o indirectamente mis opiniones sobre estos libros y difundiendo su lectura, además de promocionar la película Crepúsculo. Sin embargo debía una reseña -con todas las de la ley- de la tercera y cuarta parte de la que es la tretralogía más impactante de los últimos tiempos, si de literatura juvenil se trata.

Parece tan lejos aquella que publicara de Crepúsculo y Luna Nueva el 25 de abril de 2007. ¡Y las fechas se confabulan en sus similitudes!, pues este 25 de octubre ya es un día especial para mí, cierra un ciclo: he terminado la lectura del tomo IV: Amanecer (del “libro”, pues ya había accedido a la versión digital), un mes antes de que se cumplieran dos años de que abriera por primera vez Crepúsculo -el 24 de noviembre de 2006-, novela que mi esposo me regalara días antes de internarme para operar mi rodilla derecha, y cuya lectura iniciara esa mañana, en la espera hambrienta y agotadora de la intervención quirúrgica, y siguiera leyendo dolorida y desvelada hasta terminar dos días después. Sin saber, por cierto, que habría un antes y un después, como lo hubo con Harry Potter, para mí y para tantos lectores.

Es probable que este escrito vaya a engrosar, sin pena ni gloria, la infinita cantidad de textos que circulan en la red acerca de estos libros; no obstante, eso es lo que provocan las experiencias fuertes con la lectura: ganas de escribir, ganas de hablar sobre ella, de hermanarse con los que sintieron lo mismo que nosotros al sumergirse en esas páginas entrañables y que tanto extrañamos al cerrar las tapas.

El argumento de la saga de Meyer lo sabe “todo el mundo”, pero aún así siempre es posible que algún periodista trasnochado publique cualquier estupidez. Vi hace muy poco un titular que hablaba de ella como que era la escritora que conquistaba a los niños: ese sí que no leyó nada.

Por eso, no creo que sea ocioso -teniendo en cuenta a los adultos mediadores que de vez en cuando se dejan caer por aquí y tal vez no conocen las novelas-, contar muy brevemente de qué van las historias. Me resuena en la mente la pregunta asombrada de una colega lealmente interesada en posibilitar el acceso a sus jóvenes lectores a literatura que los apasione… ¿qué tienen esos libros?

Allá voy… Bella Swan, adolescente tímida y muy torpe, pero extrañamente madura, ingresa a una nueva escuela pues se ha trasladado desde la casa materna en Phoenix a vivir con su padre en Forks (estado de Washington); allí se enamora de Edward, el joven más increíblemente atractivo del lugar que como añadido es -como toda su familia: los Cullen- un vampiro bondadoso. En las dos primeras novelas pasa más de una prueba, pues no sólo es perseguida como posible alimento de vampiros menos escrupulosos que los locales, sino que dado el riesgo que supone gozar ese vínculo para la chica humana, el apuesto Edward cree que la separación el único modo de mantenerla viva. El crecimiento de una amistad única con un muchacho quileute Jacob -Jake-, a la vez que la explosión demográfica de jóvenes hombres lobo en la reserva de la Push -quienes son los enemigos ancestrales de los vampiros-, el reencuentro con Edward y fortalecimiento de la joven pareja en un amor épico, sumados al convencimiento y aceptación definitiva de que Bella es y será parte de la vida de los Cullen en adelante, permitirá el avance y complicación de la historia.

En el tercer libro -Eclipse- Jake se transforma en un competidor persistente que desea conquistar el corazón de Bella, y ese amor será el puente que unirá al bando de los vampiros y los lobos en la lucha contra un enemigo común, y hará surgir una especie de amistad antagónica entre este y Edward pues la muchacha a la que adoran amerita la tregua. El cuarto libro -Amanecer- trae complicaciones inusitadas y lo que se suponía iba a ser la culminación de la espera de Bella para transformarse en vampiro y unirse para siempre a Edward, resulta mucho más que eso, pues surge un hecho totalmente inusitado que hace madurar a los personajes y sin lugar a dudas termina siendo indeciblemente más fuerte que la historia de amor de dos adolescentes intemporales. Agregar cualquier dato sobre el último tomo es arruinar la sorpresa.

Ahora bien… ¿qué se puede expresar que no se haya dicho ya? Como adulta crítica, lectora voraz, empedernida y defensora acérrima de la literatura juvenil, pero además como “mediadora” entre los chicos y los libros, no dudo en lo más mínimo en ponerle un rotundo diez a toda la saga, si ese fuera el tope calificativo.

Es atractiva, interesante, apasionante. Da una vuelta de tuerca al mito del vampiro de forma adecuadísima y original, reutilizando cuanto elemento se haya escrito en torno al personajes y yendo más allá, pues como he dicho en otro lugar de este sitio pueden hallarse resonancias de otras historias vampíricas para lectores adultos renovadas de modo magistral. Equilibra fantasía y realismo, romance y horror. Está excelentemente escrita, si bien debo reclamar a Alfaguara una traducción un tanto localista de la península, lo que en una edición española mundial es un error importante; e incluso sin llegar a erigirme en purista son notables ciertos errores de expresión y ortografía, sobre todo en el último tomo. Lo que me hace respetar aún más el esfuerzo de los fans traductores, puesto que en ciertos aspectos estos llevan ventaja, superando a personas a las que les pagan un sueldo por su trabajo.

Otra cuestión que no puedo dejar de indicar es que las tramas sucesivas no decaen, hay en ellas un mantenimiento de la tensión, una solidez que les da unidad, una coherencia en el clima narrativo manejado con precisión que es difícil de hallar, y esta es una cualidad que aprecio sobremanera, que exijo a la literatura en general y a la destinada a los jóvenes muy en particular. Esta es una virtud que admiro también en las novelas de Rowling o en la saga de Pullman dedicada a Sally, lo que incluso autoras como Anne Rice -por citar una escritora de fantasía vampírica actual- no logra pues sus intrigas tropiezan, suben, bajan y se tambalean en más de una ocasión, y sí es una cualidad de los maestros, como Stephen King.

Un aspecto que deseo destacar es la maestría de Meyer para narrar el romance sin caer en la más mínima cursilería, con una exquisitez, profundidad y estilo equiparable a cualquier clásico, y sostengo esto con total conocimiento de causa puesto que he podido en mis andanzas lectoras frecuentar el género romántico en todos sus tipos. Lo que a su vez me lleva a otra cuestión, en estos tiempos de pornografía desenfrenada, sexo a la carta a través del celular, amor de eslóganes publicitarios y de pseudo-poesía en pps que circula en la red. El amor serio, comprometido, total, que es pasión y el vínculo indoblegable, que es generoso y maduro, que crece y va evolucionando, que se atreve a decir para siempre, no está de moda en el siglo XXI, tampoco parece cosa ni siquiera de los adultos actuales, los que a su vez les enseñan a los adolescentes que el amor es desechable. Pues por eso mismo, creo que es genial que Meyer hable de ese Amor, y además que con un lenguaje sugerente y delicado incluya el sexo en su última novela sin caer en fraseología barata de novela rosa ni en explicitaciones groseras.

Una cosa más que me hizo respetar a Meyer es la participación en la trama de los pueblos originarios tanto de su país como de Latinoamérica. Que aparezcan personajes del Amazonas y ¡dos mapuches! en el desenlace de la historia me alucinó, no me lo podía creer. Y no me importa si los quisquillosos de siempre salen a despotricar por cualquier error que haya acontecido al mencionar leyendas propias de dichos pueblos... ¡es ficción!

*En la foto Stephenie Meyer aparece con los jóvenes actores que se transformaron en Bella y Edward en el cine y cuyos rostros serán los de los personajes para la posteridad, Kristen Stewart y Robert Pattinson.

sábado, 11 de octubre de 2008

Melissa Marr, “Encanto fatal”


Si bien podría decir que inicié mi itinerario en el mundo feérico entrando por la puerta grande que me abrió Tolkien, en realidad no lo sabía con exactitud, pues predominaba en este ingreso el acceso a la literatura épico fantástica que me llevaría a codearme feliz con Weiss y Hickamn, Eddings, Kay, Cooper, y tantos otros de mis más entrañables autores.
Pasó el tiempo y un día descubrí el mundo de los elfos/hadas en un género distinto: el fantástico ambientado en el pasado y el presente históricamente identificables, y las artífices de este maravilloso encuentro fueron Sally Gardner con Las mágicas aventuras de Coriandro y Holly Black con su Tributo de la Corte Oscura
Y me enamoré, irremisiblemente y para siempre…
En fin, las hadas tienen ese extraño poder de subyugar a quienes osamos verlas. Pero creí que nada podría superar ese primer amor, hasta encontrar a Melissa Marr y Encanto fatal.
Debo reconocer que el título en español -casi de novelita cursi y liviana, de lo cual está más que alejada la historia de Marr- no le hace ni pizca de justicia, sobre todo cuando el original es Faerie in the dark I, (comparen y saquen conclusiones…)
Así las cosas, habiendo leído en la red el argumento de la nueva saga en cuestión (gracias a mis amigas de www.juvenilromantica.blogspot.com), me sentí moderadamente interesada, hasta que leí la primera página, lo que originó una especie de frenética y apasionada… ¿cómo llamarla?... necesidad imperiosa de seguir leyendo. Sí, ya sé que tengo el amor fácil con la literatura fantástica juvenil, pero creo que en el sitial en el que tengo a Harry Potter, a la saga de Crepúsculo, y quizá a Memorias de Idhún, sólo se habían acercado las dos autoras mencionadas, hasta descubrir esta novela de Melissa Marr, claro.
En mi hogar ya es sabido que en algunos períodos de lectura dejo de existir para el mundo, los mencionados libros me han provocado eso, y Encanto fatal también, por lo que el título que me causa escozor se volvió casi premonitorio: una risueña ironía.
Aislinn ha vivido toda su existencia simulando no ver el mágico y atrozmente hermoso mundo de las hadas que transcurre paralelo al de los humanos, y que debiera ser invisible para ella como para cualquier mortal; sin embargo cargar con este designio que ha apesadumbrado a las mujeres de su familia se vuelve más que peligroso cuando un rey elfo -el magnífico Keenan- se propone conquistarla. La relación única y francamente envidiable (para cualquier mujer de este planeta y aledaños) que mantiene con su extravagante y maravilloso amigo -Seth- está al borde de transformarse en algo más profundo, pero esto será posible sólo si logra resolver la absurda situación en la que se halla, de la cual sólo podrá salir -aunque dude al principio- asumiendo lo que es, lo que puede ser y confiando en quien le es incondicional en cualquier circunstancia.
No pude dejar de sentir en todo momento que Seth era el Edward de esta historia, y que reunía en su sencilla humanidad todas las cualidades inefables que el joven vampiro tiene en la novelas de Meyer.
Decir que lo recomiendo es poco, pero claro, en Argentina habrá que seguir esperando para que lo editen, como ha sucedido ya tristemente con tantos libros del género.
Sobre la autora:
Melissa Marr se licenció en Literatura y Estudios de Género en la Universidad de Pensilvania.
Ha sido profesora y ha realizado trabajos de lo más variados, como excavaciones arqueológicas y camarera en bares de motoristas.
Encanto fatal, su primera novela, cosechó un enorme éxito de inmediato, colocándose desde la semana posterior a su publicación en los primeros puestos de la lista de libros más vendidos del New York Times.
Fuente de los datos biográficos: http://www.salamandra.info/ficha_autor.php?codi=243

sábado, 26 de enero de 2008

Tres de un bocado: mini-reseñas entreveradas

La lectura desordenada de varios libros a la vez, de cosas muy disímiles, de a ratitos y a los saltos, es un placer que uno aprende de niño cuando se zampa todo lo que se le cruza con voracidad poco quisquillosa.

Y de vez en cuando ejercer -de adulto ya- ese ir y venir entre los libros para grandes, artículos teóricos, documentos oficiales de educación y libros para jóvenes o niños, nos brinda un placer inusitado.

En estas andanzas lectoras de verano me he zambullido en algunos textos de la Biblioteca de Literatura Infantil y Juvenil “Humberto Sapo Verde” puesto que, más allá del deleite que me produce leer libros para chicos, mi función de mediadora entre estos y “los grandes” que son mis alumnos de Profesorado requiere que los convide conociendo el plato que les propongo degustar…

Entonces: aquí van tres mini-reseñas para tener en cuenta:

Eso no me lo quita nadie, de Ana María Machado.

Una historia simpática y tierna, pero a la vez original y para nada empalagosa: a Gabi le gusta Bruno, pero él ha sido el amor platónico de su prima Dora durante mucho tiempo, y ella ha construido castillos en el aire de los que ha dado noticia a toda la familia. Por lo tanto, cuando las cosas inician un camino inesperado la que deberá pelear por sus derechos y su independencia será Gabi. La novela cuenta con gracia las vicisitudes de ser adolescente y convivir con los límites paternos, de enamorarse por primera vez y de empezar a crecer necesitando un espacio propio y asumiendo responsabilidades.

La contratapa la recomienda desde 11 años en adelante.

Vuela, Ertico, vuela, de Joel Franz Rosell.

Értico es silencioso, bajito y siempre pasa desapercibido. En la escuela no tiene amigos aunque muere por tenerlos. Claro que, en cambio, posee una abuela muy original, como su casa, y ni hablar del desván lleno de cachivaches extraños, olores insólitos y ruidos.

Y ella es quien hará lo posible por ayudarlo: a ser popular, a ser inteligente, a ser atlético, al menos por un tiempo… pues estas características no le consiguen amigos duraderos.

Una historia con magia, graciosa y sugestiva.

La contratapa recomienda este libro desde 7 años en adelante.

Uña de dragón (una historia que son dos), de Graciela Montes.

Una hermana un poco insoportable que se llama Ana, una mamá traductora, una gata apodada Yugoeslavia, un papá que hace ciudades con miga de pan, una tía gorda: Elvira, unos primos mellizos, Colita el perro de la vecina; así está compuesta -entre otras cosas- la vida de Paula quien además posee -perdón: poseía- un tesoro único que ha desaparecido: una uña de dragón…

Y así , con su modo único y maravilloso de narrar, Montes nos cuenta con la voz de esta jovencita, las peripecias diarias de la niña que sospecha que el dragón va a venir a buscar su uña (porque toda uña extraviada tiene su dragón que anda queriendo recuperarla), esa que ella añora y cree que Ana le escondió, porque ahora está muy cambiada.

Sin embargo, eso no es todo, el libro nos ofrece a página compartida (para leer a la vez, antes o después) un Pequeño Manual para el uso de las uñas de dragón que Paula, ayudada por Ana (la otra, la que valía la pena, no la actual que está caprichosa, miente y se la pasa cuchicheando con su amiga), escribió para nuestra información, porque uno no sabe cuando se puede hallar una uña de dragón en el fondo de una lata de galletitas o en el piso de un colectivo.

No hay recomendación de edad en la contratapa, y la verdad, es lo de menos, ...para todos los que quieran deleitarse como me pasó a mí.

viernes, 28 de diciembre de 2007

Roderick Gordon y Brian Williams. Túneles.

Acabo de terminar de leer Túneles, la novela que fuera publicada originalmente en el 2005 bajo el título The Highfield Mole, iniciando de la serie The Circle in the Spiral, y que fuera descubierta y reeditada posteriormente por Barry Cunningham el editor que diera a conocer las novelas de J. K. Rowling.

En principio, creo que habría que quitarse de encima la presión ejercida por los medios y el mundo editorial en torno a que esta nueva serie sería la supuesta sucesora de Harry Potter.

No sólo porque esto es sólo un burdo mecanismo de mercado para atraer compradores, sino porque en realidad cada libro vale en sí mismo y la saga de Harry Potter es insustituible en el corazón de quienes la leímos y la amamos. Pero además hay otra cuestión que parecen obviar- tanto este señor Cunningham como los que hacen eco de la afirmación-: hay montones de títulos excelentes de literatura juvenil, series de numerosos volúmenes que podrían atrapar la pasión de los lectores jóvenes y les permitirían continuar diversos itinerarios por el mundo de la ficción, ellos no están esperando que alguien milagrosamente los descubra, y los lectores somos bichos raros que compartimos esta información y generosamente nos convidamos… Vean si no este blog…

Una vez dicho esto, puedo afirmar si vacilar que vale la pena disfrutar la novela por lo que es en sí misma y sin obsesivos encasillamientos: una historia apasionante, entretenida y diferente. Primero que nada porque no es de género fantástico sino de ciencia ficción, y no la ciencia ficción a la que nos tiene acostumbrados el cine de los últimos tiempos: futurista y llena de avances tecnológicos desbocados, sino aquella que nos recuerda -a los que tenemos unos añitos más o unos recorridos lectores particulares- al género fundado por Julio Verne y H. G. Wells, el que en este mundo que conocemos devela otras reglas, otra ciencia y otra tecnología que no nos resulta familiar. Recorriendo estas páginas es imposible no sentir una leve familiaridad con Viaje al centro de la tierra, e incluso para los que leímos en algún momento Mark Twain, rememorar la caverna en la que Tom Sawyer y su joven amiga se extravían.

Will Burrows es un joven inglés de 14 años, aficionado como su padre a la arqueología, interesado en excavar en busca de enterrados tesoros que revelan la historia de las personas. Este pasatiempo es el que le permite emprender con su único amigo Chester -otro adolescente un tanto rechazado como él- la búsqueda de su padre que ha desaparecido aparentemente a través de uno de sus proyectos subterráneos.

Nada los prepara para el mundo increíble que descubren bajo la tierra, una civilización con un estilo de vida propio, con una ciencia y una naturaleza que no entienden, y un extendido desprecio hacia los habitantes de la Superficie alimentado por el gobierno autoritario, pseudo religioso y fascista de los stix; lugar en el cual, increíblemente Will hallará mucho más de lo que espera: información sobre su identidad, su origen y su vida.

La trama no decae y siendo esta una de mis exigencias habituales a una historia, no me defrauda en lo más mínimo. La aventura oscila entre la acción vertiginosa y la preparación para ella, los personajes de cualquier edad pasan por peligros y pruebas insospechados y a veces brutales, se topan con la maldad y la bondad en quien menos esperan y prevalecen por la fuerza de su voluntad, la fidelidad y la amistad entre ellos, además obviamente de un poco de buena suerte…

Espero ansiosa una segunda parte…

Los autores (información que aparece en el libro publicado por Ediciones Urano)

Brian Williams pasó gran parte de su infancia en un pueblo minero de Zambia, antes de que su familia regresara a Liverpool. Estudió bellas artes en la prestigiosa Slade School of Fine Art y se dedicó a la pintura, a realizar instalaciones y al cine experimental. Más tarde trabajó en cine y televisión.

Roderick Gordon nació y creció en Londres. Estudió Biología en el University College donde conoció al irrefrenable Brian Williams, un prometedor estudiante de arte. Años más tarde, después que lo despidieran de su trbajo en la zona financiera de la ciudad, decidieron embarcarse en la aventura de escribir Túneles.

En la actualidad Roderick vive en Norfolk, con su esposa y sus dos hijos. Brian vive en Londres.

lunes, 15 de octubre de 2007

La serie Sally Lockhart de Phillip Pullman... y el regreso triunfante de la novela de misterio y aventura

Philip Pullman me sigue sorprendiendo, cada vez que descubro una nueva ficción suya confirmo otra vez que es apasionante, entretenida, trepidante de acción y tan bien construida que no puedo hallarle un error aunque lo busque…

Y aunque parezca increíble, a veces los buenos libros nos salen al paso, se acomodan ante nuestros ojos, se alían con otros para que les den espacio y aquellos que los buscamos ansiosamente, los podamos ver, leer y recomendar. Esto precisamente es lo que me sucedió con la serie de Sally Lockhart -que el autor escribiera antes que La materia oscura- y que llegara a mis manos casi por azar extraviada en una mesa heterogénea de saldos.

A pesar de que este año he disfrutado maravillosos libros y autores, debo reconocer que las historias de esta jovencita que en la época victoriana se arriesga a romper los moldes femeninos de una sociedad cerrada y moralista, me hizo retroceder a la pasión con que en mi infancia devoraba las páginas de las novelas de aventura de las cuales es sin duda heredera. Aunque debo confesar también que, dado que me fue imposible encontrar a la venta el tomo que da inicio a las andanzas de Sally -en Argentina se hallan con suerte los tomos 2, 3 y 4 de la colección editados por Umbriel- anduve los caminos de la red para acceder al comienzo de la historia publicado por Montena Mondadori como La maldición del rubí. A este título siguen: Sally y la sombra del Norte, Sally y el tigre en el pozo, y Sally y la princesa de hojalata, que constituyen mi insólito hallazgo.

Sally, es una adolescente huérfana para nada convencional, sabe manejar un arma y comprende los movimientos de la bolsa mejor que muchos caballeros de la época. Es directa, arriesgada y emprendedora, a lo cual suma cierta inocencia, testarudez y una notable torpeza para las relaciones sociales afectadas del momento; por lo tanto ella elige las reglas con las que quiere vivir y quienes se convierten en sus amigos y aliados la aman y admiran por sus cualidades únicas. Así, se transforma en asesora financiera e investigadora privada, lo que la pone sobre la pista de más de un enredo mortal del que no suelen salir indemnes ni ella ni sus colegas. Estos son, entre otros: Fred Garland, un joven y simpático fotógrafo y su tío Webster de igual profesión; Jim Taylor, un ex mensajero y pillo que se conoce todos los recovecos de los bajos fondos de Londres y Rosa, la hermana de Fred, una bonita actriz de teatro; a los que se irán sumando muchos más en el transcurrir de la serie.

¿Qué características tiene la trama de estas novelas?: acción, aventura, misterio, romance, realismo. Sólo una pluma privilegiada como la del Pullman podría combinar tamaña diversidad de personajes, en el marco cambiante y controvertido de la Inglaterra y Europa de fines del siglo XIX, en el que surgen nuevas ideologías, se resquebrajan los roles sociales, se cuestionan los valores hasta entonces invariables, se inicia un enloquecido camino de progreso industrial y técnico a la vez que se desprecia y reconsidera -en dos polos opuestos- la condición de la vida humana. Pullman con su narrativa contundente y precisa no disuelve en vagas alusiones lo que es obvio: esa sociedad tan apegada a las apariencias pretende ignorar que a la vuelta de la esquina linda con los fumaderos de opio y la corrupción a gran escala, la pobreza y la enfermedad, la prostitución y el maltrato, así como las oleadas de inmigrantes expulsados de una Europa cada vez más sectaria.

Sin lugar a dudas: novelas 100% recomendadas.

Gabriela

jueves, 19 de julio de 2007

Lo que viene en cine vinculado a la literatura juvenil… ¡Prohibido perdérmelas!

  • LA BRÚJULA DORADA

La brújula dorada es la primera parte de la trilogía La Materia Oscura, que adapta el primer libro de la saga de Philip Pullman ya reseñada en el blog y de los cuales soy un admiradora absoluta.

Esta nueva saga viene de la mano de los creadores de El señor de los anillos, por lo que llena de esperanza en cuanto a la calidad del filme. La selección de los protagonistas me parece muy apropiada, sobre todo la de la pequeña Lyra, una jovencita desconocida: Dakota Blue Richards, lo que no deja de ser un beneficio dándole un rostro nunca visto al personaje. El resto se organiza así: Lord Azriel es Daniel Craig (el nuevo 007), la malvada y bella Señora Coulter es la fantástica Nicole Kidman; la etérea, longeva y bellísima Serafina Pekala es Eva Green (Cruzada o El Reino de los cielos), el fiel tejano Lee Scoresby no podía menos que ser Sam Elliott. Y así sigue la lista: actores de reconocida trayectoria y perfectos para los roles, aún no me lo creo.

FICHA TÉCNICA:

Título original: The golden compass

Dirección: Chris Weitz.

Guion: Chris Weitz

Nacionalidad: EE.UU

Año: 2007

Compañía: New Line Cinema

Estreno: diciembre del 2007

  • STARDUST. POLVO DE ESTRELLAS

Vi el trailer en el cine y ya me conquistó, quiero verla, quiero verla, quiero verla…

Si bien no está inspirada en una novela, sí surge de una historieta, o bien, con más precisión “una novela gráfica” de Neil Gaiman y Charles Vess. Neil Richard Gaiman es un conocido autor de historietas y escritor de ciencia ficción y fantasía. Su creación más famosa es la serie de historietas The Sandman, pero tiene un lazo particular con la literatura juvenil ya que sus novelas gráficas Los libros de la magia (realizados junto a John Bolton) también han sido transformados en textos por Carla Jablonski (edita Sudamericana y ¡tengo pendiente su lectura!)

La historia que tiene un elenco de lujo, cuenta que un joven llamado Tristan (Charlie Cox) intenta conquistar el corazón de Victoria (Sienna Miller), el bello pero frío objeto de su deseo, y se va en busca de una estrella caída del cielo. Su viaje le lleva a un país misterioso y prohibido más allá de los muros de su pueblo. Durante su odisea, Tristan encuentra la estrella convertida en la preciosa Yvaine (Claire Danes). Pero Tristan no es el único que busca la estrella. Los cuatro hijos del Rey (Peter O’Toole), y los fantasmas de sus tres hermanos muertos, necesitan la estrella si quieren ocupar el trono. Tristan también debe vencer a Lamia (Michelle Pfeiffer), la malvada bruja que desea la estrella para recuperar la juventud. Tristan lucha para deshacerse de estas amenazas, pero cuando conoce a un pirata llamado capitán Shakespeare (Robert De Niro) y a un siniestro comerciante llamado Ferdy the Fence (Ricky Gervais), su búsqueda cambia de rumbo. Descubre el significado del auténtico amor y quiere conquistar el corazón de la estrella.

FICHA TÉCNICA:

Título original: Stardust

Dirección: Matthew Vaughn

Guion: Jane Goldman, Matthew Vaughn

País: Estados Unidos – Reino Unido

Año: 2007

Reparto: Claire Danes, Charlie Cox, Sienna Miller, Ricky Gervais, Jason Flemyng, Peter O'Toole, Michelle Pfeiffer, Robert De Niro, Ian McKellen (narrador)

Género: Aventuras - Fantástico

Productora: Paramount Pictures

Estreno en USA: agosto de 2007

  • THE DARK IS RISING

Acabo de reseñar el primer libro de esta pentalogía (luego transformada en saga de seis libros) y paralelamente me entero de que la 20th Century Fox ha presentado trailer y web oficial del film The Dark is Rising, una aventura fantástica basada en las novelas de Susan Cooper.

No sé cómo harán para organizar la trama de la serie pero parece ser que la película cuenta la historia de Will Stanton (el chico que aparece en el segundo libro), joven que se descubre como el último de un grupo de guerreros que han dedicado sus vidas a luchar contra las fuerzas de la oscuridad. Viajando hacia adelante y hacia atrás en el tiempo, Will busca una serie de pistas misteriosas y encuentra fuerzas de un mal inimaginable. Con la oscuridad levantándose de nuevo, el futuro del mundo está en sus manos.

FICHA TÉCNICA:

Título original: The Dark Is Rising

Dirección: David L. Cunningham.

País: EE.UU.

Año: 2007.

Guion: John Hodge. Larry Stuckey. Susan Cooper.

Reparto: Ian McShane, Frances Conroy, Christopher Eccleston, Alexander Ludwig, Jonathan Jackson, Amelia Warner, Gregory Smith, Emma Lockhart, Gary Entin, Edmond Entin, John Benjamin Hickey, Wendy Crewson y Jim Piddock.

Compañía: 20th Century Fox

  • LA CRÓNICAS DE SPIDERWICK

La realización cinematográfica es una adaptación de las novelas homónimas de Tony DiTerlizzi y Holly Black.

Aggg…¡¡No las tengo aún!! ¡¡No las he leído!!

La serie de best-sellers trata de un mundo de hadas y criaturas extrañas descubierto por dos hermanos gemelos, Jared y Simon, y su hermana mayor Mallory. En esta película tiene lugar ese descubrimiento, cuando esta familia liderada por la madre se traslada de Nueva York hasta una casa perdida en el bosque, propiedad de su tío abuelo Arthur Spiderwick. A Jared le responsabilizan de las desapariciones inexplicables y accidentes que ocurren diariamente. Pero cuando su hermana Mallory y Simon deciden investigar es cuando encuentran la auténtica verdad que rodea ese lugar y las criaturas que habitan en él.

FICHA TÉCNICA:

Título Original: The Spiderwick Chronicles

País: Estados Unidos

Año: 2007

Dirección: Mark Waters

Guion: John Sayles

Reparto: David Strathairn, Freddie Highmore, Sarah Bolger, Mary-Louise Parker, Nick Nolte, Martin Short, Joan Plowright, Izabella Miko, Andrew McCarthy

Estreno: marzo de 2008

Películas que nacen de libros infanto/juveniles ¡y que recomiendo!

Cine y literatura parecen cada vez más parientes, y si bien son dos lenguajes distintos y particulares, una y otro se nutren mutuamente; pero además tienen -en los últimos tiempos- más y más vínculos amistosos. Pareciera ser que el manantial de ideas originales se les ha ido agostando a los guionistas. Entonces… ¡Bienvenidas sean las películas realizadas a partir de buenos libros!

Inicio en esta entrada una serie de comentarios de filmes que he ido hallando y disfrutando, los cuales se vinculan con novelas infantiles o juveniles, y deben a Rowling y a Tolkien y a sus obras literarias llevadas exitosamente al cine, su bienaventurado ingreso al séptimo arte.

Van aquí los comentarios de tres de los cuales leí los libros y están entre mis favoritos.

Gabriela

ELLA ESTÁ ENCANTADA

Esta es una versión cinematográfica un tanto libre del libro de Gail Carson Levine El mundo encantado de Ela (ya comentado) la cual reelabora sucesos y contextos de la novela original manteniendo el humor.

Anne Hathaway, la protagonista de El diario de la princesa, es Ella (o Ela, diminutivo de Estela) en esta encantadora aventura que debe disfrutarse olvidándose del texto, puesto que si uno se aferra en demasía al mismo puede resultar insatisfecho.

La película, construcción de múltiples lenguajes, es en sí misma una nueva lectura y por eso una recreación, y en este caso apela con más insistencia que la novela al anacronismo en el estilo Shrek para provocar sonrisas: música de esta época, club de admiradoras del príncipe, escalera mecánica de madera movida por pobres humanos, entre otros.

Sin duda muy muy recomendable. A mí me encantó, valga el juego de palabras.

FICHA TÉCNICA:

Dirección: Tommy O'Haver.

Países: Estados Unidos, Irlanda y Reino Unido.

Año: 2004.

Duración: 96 min.

Guion: Laurie Craig, Karen McCullah Lutz, Kirsten Smith, Jennifer Heath y Michele J. Wolff; basado en la novela de Gail Carson Levine El mundo encantado de Ela (Ella enchanted).

Reparto: Anne Hathaway (Ella de Frell), Hugh Dancy (Príncipe Charmont), Cary Elwes (Sir Edgar), Aidan McArdle (Slannen de Pim), Joanna Lumley (Dama Olga), Lucy Punch (Hattie), Jennifer Higham (Olive), Minnie Driver (Mandy), Jimi Mistry (Benny), Patrick Bergin (Sir Peter), Vivica A. Fox (Lucinda), Jim Carter (Nish).

LEMONY SNICKET. UNA SERIE DE EVENTOS DESAFORTUNADOS

La historia de la película presenta algunas de las desventuras de los huérfanos Baudelaire, quienes son a su vez los protagonistas de una colección de trece novelas agrupadas bajo el título de Una serie de catastróficas desdichas publicadas por un autor norteamericano bajo el seudónimo de Lemony Snicket. Si bien el filme abarca hasta el tercer libro, en Argentina ha sido posible conseguir solamente el primero y el segundo en casas de usado y mesas de ofertas. Vale la pena consultar el archivo de Imaginaria para deleitarse con el extenso y exhaustivo artículo de Grisel Pires dos Barros sobre estas novelas y su excéntrico escritor. La película es en sí misma una obra de arte, y aún no perteneciéndole, uno cree estar viendo un filme de Tim Burton: desde el estilo de presentación de los títulos, hasta la música, desde el vestuario hasta la escenografía: abigarrados, recargados, exóticos, insólitos. Tuvo la virtud de hacerme llevaderos los desmanes ridículos y repetitivos de Jim Carrey, lo cual fue todo un evento para mí, ya que estos adquieren un sentido distinto y renovado en la caracterización que hace del Conde. Los niños Baudelaire son agradables, inteligentes… y huérfanos, puesto sus padres han fallecido en un misterioso incendio. Pasarán por distintas circunstancias desastrosas, perseguidos por un pariente lejano que desea vorazmente su fortuna -el Conde- quien es un actor egomaníaco y demente. Sin embargo, ellos se las ingeniarán para darle esquinazo en reiteradas ocasiones, poniendo a funcionar sus capacidades excepcionales: Violet -de 14 años-, una joven inventora; Klaus -de 12-, un ávido lector e investigador; y la pequeña bebé Sunny, quien habla una jerga incomprensible y es capaz de manejar sus dientecitos como un arma contundente.

FICHA TÉCNICA:

Dirección: Brad Silberling.

País: Estados Unidos.

Año: 2004.

Duración: 106 minutos

Guion: Daniel Handler, Robert Gordon, basado en tres de los libros de Lemony Snicket: Una serie de eventos desafortunados.

Reparto: Jim Carrey (Conde Olaf), Liam Aiken (Klaus), Emily Browning (Violet), Kara Hoffman y Shelby Hoffman (Sunny),Jude Law (Lemony Snicket, voz), Timothy Spall (Mr. Poe), Catherine O'Hara (Justice Strauss), Billy Connolly (Tío Monty), Meryl Streep (Tía Josephine)

ERAGON

No puede negarse que el joven Paolini cuando empezó a escribir la trilogía que da origen al filme, había leído ferviente y apasionadamente al maestro Tolkien, y muchos de los que luego de este continuaron la moderna fantasía épica. Y así aprendió a contar con prolijidad y coherencia una aventura apasionante a la altura de los mejores. A lo cual se sumó pronto el hecho de que estas novelas darían origen a sendas superproducciones cinematográficas, de las que Eragon es la primera. Esta se titula como el libro, si bien como es habitual, lo recrea con bastante flexibilidad. Eragon es el nombre del protagonista, un chico de 15 años que encuentra una piedra azul brillante en el bosque, y piensa que el hallazgo puede cambiar su fortuna de pobre muchacho de granja. Pero cuando la piedra resulta ser el huevo de un dragón en eclosión, el joven descubrirá lentamente que ha tropezado con un legado casi tan antiguo como el propio mundo en el que vive. De la noche a la mañana su vida simple se hace pedazos, y se ve empujado a un peligroso nuevo universo de magia y poderes increíbles, en el que se juega no sólo su vida sino la subsistencia del reino de Alagaësia. Junto su dragona Saphira deberán emprender una travesía inesperada entre los oscuros enemigos de un Imperio gobernado por un rey cuya maldad no conoce límites. Impecable, como el libro.

FICHA TÉCNICA:

Dirección: Stefen Fangmeier.

Origen: Estados Unidos.

Año: 2006.

Duración: 103 minutos.

Guion: Peter Buchman, Lawrence Konner, Mark Rosenthal, a partir de la novela (1ra. parte de una trilogía) del joven escritor Christopher Paolini.

Reparto: Edward Speleers (Eragon), Sienna Guillory (Arya), Garrett Hedlund (Murtagh), John Malkovich (el emperador Galbatorix), Jeremy Irons (Brom), Joss Stone (la vidente Angela), Robert Carlyle (Durza).

Productora: 20th Century Fox.