miércoles, 6 de abril de 2011

Dos que debía: "Rampant" de Diana Peterfreund y "Cazadores de sombras II: Ciudad de Cenizas" de Cassandra Clare

Bien, acá estoy, ni pienso disculparme ya, mi vida me lleva por otros rumbos y el blog languidece...
Pero al menos puedo decir que una cosa no cambia: sigo leyendo como una desquiciada, sólo que no publico nada de nada de todo lo que quisiera criticar. Uf...
Y la literatura juvenil sigue siendo una de mis pasiones constantes.
Más loco se pone el mundo, y más leo LIJ.

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Cazadores de sombras II: Ciudad de Cenizas
Recuerdo que cuando leí Cazadores de Sombras I quedé fascinada con la historia, de un género en el que no había incursionado hasta el momento, es decir el de la fantasía urbana que integra todos los otros personajes que venían a ser para mí viejos amigos ya: vampiros, hombres lobos, ángeles, demonios, y todo el universo fae.
Sin duda hice mucha propaganda entre los lectores con los que estoy en contacto, pues no sólo contagié la lectura misma sino que logré que Valeria nos obsequiara con una reseña bellísima como todo lo que ella escribe (cuando se decide a hacerlo).
Así las cosas, no solo pasó un montón de tiempo hasta que fin iniciaron la edición en Argentina de los libros, sino que transcurrieron muchos meses entre tomo y tomo. Recién al presente es posible conseguir recién salidito del horno el tercer tomo ¡por fin!. Lo que no deja de ocasionar más de una broma entre los que seguimos sagas de fantasía y ciencia ficción juveniles cuando hacemos el recuento de la cantidad de historias que llevamos a la vez y tenemos en suspenso dependiendo de los avatares de la publicación y la buena estrella que tengan las ediciones en nuestro país que con muy mala suerte nos han dejado más de una vez “en veremos”. Piénsese en las sagas iniciadas por Ediciones B (Los hermanos Darling, Capitanes del Caribe), por Montena Modadori (Séptimus) y tantas otras que vieran la luz completas en otros países pero en este: NO.
Así las cosas, hallarme con esta tan ansiada segunda parte me encantó, no sólo por las ganas de seguir leyendo sobre Jace, Flori, Simon y todos los seres maravillosos que creó Cassandra Clare, sino porque la angustia en que nos dejó sumidos la primera historia en la cual descubriéramos el lazo imposible que unía a dos de los protagonistas y que impediría la concreción de su amor, me quitó el sueño por un tiempo.
Demás está decir que esta vez todo se complica en la segunda entrega de la historia, pues aparecen nuevos personajes que van a completar el mundo insólito y mágico de Clare. En este caso la cuota de misterio, intriga y sofisticación la traen unos seres bellísimos y llenos de triquiñuelas… los fae, siempre tan intrigantes y ambivalentes. Y por cierto que el relato coherente, atractivo, ágil y fascinante de la autora que nos conquistara en Ciudad de Huesos, nos lleva a desear más, dejándonos con el corazón en la boca.
Imperdible. Como ya sostuve, mucha literatura sobrenatural romántica apareció de la mano de Crepúsculo, pero no todo alcanzó el nivel de Meyer (que mal que les pese a muchos elitistas frustrados, envidiosos y puritanos, para mí sigue siendo una joyita de la literatura juvenil de los últimos tiempos). Así las cosas, Cassandra le pisa los talones a la chica vampiro.

Rampant, de Diana Peterfreund
Nada me apasiona más que la cacería furtiva que llevo adelante en el terreno de la literatura juvenil, específicamente, en ese campo virgen y despreciado que es el de la literatura juvenil mal llamada “comercial” por los académicos.
Sí, ya sé, soy una marginal, una descastada, una insurrecta, una insubordinada. Sin embargo me apasionan las buenas historias, las que están bien contadas, las que no tienen pretensiones de experimentales, las que nos permiten soñar, las que nos consuelan y nos arrullan, las que nos ponen en jaque y nos sacuden el alma. He crecido y sigo andando entre ellas como modo de habitar el mundo, y deseo fervientemente que otros puedan gozar de esa posibilidad. Necesitamos cuentos, relatos, narraciones que nos permitan entender el mundo y a nosotros, y eso lo hacen las buenas historias, me importa un comino quienes creen que literatura es sólo lo lingüísticamente transgresor y para unos pocos iniciados, reniego de esa concepción de literatura, es cerrada, discriminatoria y soberbia. Hay tantas literaturas como sujetos en el mundo, y por eso me asombro una y otra vez que haya tanta gente dispuesta a compartir cuentos alrededor del fogón en este mundo actual globalizado, enloquecido, injusto y clasificatorio.
Así las cosas, en esta ocasión me tocó sorprenderme con una historia de unicornios, pero no de esos dulces animalitos que dan ganas de abrazar, como el que Laura Gallego nos hizo amar en sus Memorias de Idhún, sino unos seres mágicamente horripilantes: hambrientos, feroces y monstruosos. Sí, para no creer… Y como a todo monstruo le corresponde su héroe, en este caso nos encontramos con una casta de cazadoras míticas que desde la Antigüedad vienen librando al mundo de semejante plaga. Mujeres virtuosas y entregadas, cuyas hazañas se perdieron en los recovecos de la Historia, hasta que una jovencita actual termina descubriendo que todos los relatos delirantes que su madre le ha contado son ciertos y termina embarcada en la aventura más descabellada, mortífera y solitaria de su vida.
Vale aclarar que pude llegar a esta novela, que inicia una saga, gracias a la generosidad de la red, puesto que no hay noticias de su aparición en español, y mejor ni hablar de mi país…

Sobre la autora:
Diana Peterfreund ha sido un diseñadora de vestuario, modelo de portada y crítica gastronómica. Sus viajes la han llevado a lugares como los bosques nubosos de Costa Rica o las cavernas subterráneas de Nueva Zelanda. Se graduó de la Universidad de Yale en 2001 con dos títulos: Literatura y Geología. Ahora, esta oriunda de la Florida, vive con su marido y su cachorro en Washington DC. Su primera novela, Secret Society Girl (2006), fue descrita como “ingeniosa y simpática” por The Observer y fue colocada en la lista de los libros para adolescentes de la Biblioteca de Nueva York en 2007. La secuela, Under the Rose (2007) fue considerada por Publisher como “imposible de abandonar”. Cuando no está escribiendo, es voluntariaa en el Zoológico Nacional, entre otras actividades.





2 comentarios:

ALLOSAURUS dijo...

hola,a colombia ya llegaron tres libros de los cazadores de sombras (aun no he podido comprarlos estan un poco caros) pero los comprare y te dejare mi opinion de que me parecieron (por cierto uno de los libros que mas me gustan es la isla del tesoro y 20000 leguas de viaje submarino)

Gabriela Monzón dijo...

Hola Allosaurus...
Yo estoy leyendo el 3, que recién salió acá.
Pero según me dijeron ¡¡van a ser 4!!¿más los 3 de la precuela?
Guauuuu, qué bueno, lento pero seguro...
Conste que en Argentina son carísimos, y que las copias que hay en la red son de mu mala calidad, qué bronca...
la cultura cuesta, jaja
Abrazos.
Gaby